Yacente de la Misericordia

 

Atardecer del viernes

la cruz está vacía

y los montes dan gemidos.

 

Todos te han dejado

en la oscuridad de la noche.

Reposas en la piedra fría

y como almohada una losa.

 

Ternura de sangre

como aroma cálido

asombra tanta dolencia

sobre tan frágil piel.

 

Cristo Yacente de la Misericordia

mi fe me dice que no estas muerto,

que sólo estás dormido

para sólo despertar.

 

He aquí la plenitud del instante

meditando la plenitud del instante,

he aquí la noche, he aquí el silencio,

he aquí la esperanza.

 

Al alba el Sol adelantó su luz,

se oyeron aleluyas de triunfo

la losa resplandeció

con la luz de la resurrección.

 

 © Julio González Sánchez..............

 

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