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TEMA 2 Liturgia y Piedad Popular en Diálogo
En la segunda jornada del Curso de Formación Cofrade organizado por la Coordinadora de Hermandades y Cofradías celebrado, el tema presentado y debatido fue la Liturgia y Piedad Popular en Diálogo. Para ello nos servimos de la ponencia presentada en el Congreso de Hermandades y Cofradías de Toledo por D. Ramiro González Cougil, Canónigo de la S.I. Catedral de Orense. Para centrar el tema de la piedad popular, el Vicario de la Diócesis, siguiendo las pautas del ponente, hizo un breve repaso a cómo está la piedad popular en España. De este modo nos encontramos con lo siguiente: - Zonas donde se ha instalado la secularización y el neopaganismo, lo que ha supuesto la desaparición de estos ejercicios piadosos y devocionales. - Otros casos en los que las gentes se han aferrado a formas imperfectas de devoción, apartadas de la revelación bíblica, lo que dificulta la aceptación de nuevas formas, estilos, etc. - Por otro lado, se ha reavivado la participación del pueblo creyente y se han acercado personas agnósticas y no creyentes a los actos religiosos y manifestaciones de Semana Santa, presentando a ésta como algo para “consumir”, más de cultura popular, expansión o asueto. - En otros ámbitos, instituciones turísticas de tipo social o político utilizan estos elementos de religiosidad popular a favor de sus intereses, con el peligro de convertir lo piadoso en un adorno, entretenimiento o un número más de la fiesta. - En algunos casos, la religiosidad popular ha dado origen a una nueva “religión del pueblo”, en la que la gente se adueña de sus fiestas, procesiones, etc., al margen de la Iglesia, enfrentándose a veces con los sacerdotes u obispos. - Destacar igualmente la existencia de una tendencia a la búsqueda de espacios de oración, en la que se mezclan elementos de tipo oriental, exotéricos, mágicos, a favor de una ansiada paz interior. - Por último, en diferentes zonas, pastores y fieles cultivan nuevos valores antes desatendidos y se muestran más a favor de las expresiones de la piedad popular, tratando de renovarla y potenciarla, como puede ser el caso de cofradías, grupos de oración, peregrinaciones, etc. Ante esta situación, la Congregación para el Culto Divino ha presentado el Directorio sobre la piedad popular y la liturgia. Principios y Orientaciones (PDL), un gran documento para un correcto entendimiento de la piedad popular. Dicho documento plantea un discernimiento entre determinados conceptos: - Ejercicio de Piedad: son aquellas expresiones públicas y privadas de la piedad cristiana, que sin formar parte de la liturgia, están en armonía con ella, respetando su espíritu, extrayendo de ella la inspiración que les conduce como pueblo cristiano. - Devociones: diversas prácticas exteriores, que animadas de una actitud interior de fe, manifiestan un aspecto particular de la relación del fiel con las divinas Personas, o con la Virgen María, los Santos, etc. Son propias del pueblo sencillo, que observa como sagrados determinados días o meses, visitas a santuarios, iglesias, añadiendo elementos tales como insignias, medallas, hábitos o costumbres. En ellas tiene una gran importancia la oración - Piedad Popular: el DPPL establece una diferencia clara entre piedad popular y religiosidad popular. La piedad popular se refiere a las diversas manifestaciones culturales, de carácter privado o comunitario, que en el ámbito de la fe cristiana se expresan, sino con los modos de la sagrada Liturgia, si con las formas peculiares del propio pueblo. - Religiosidad Popular: se refiere a una experiencia universal, de una persona o de un pueblo en la que siempre está presente una dimensión religiosa, pero ello no significa que sea específica del cristianismo, sino que es común a las diversas culturas y religiones. En definitiva, no tiene relación necesariamente con la revelación cristiana, sino con otras religiones, supersticiones, etc. Por tanto, la Piedad Popular se mueve en el ámbito de la fe cristiana y la Religiosidad Popular es más propia de sistemas religiosos extraños al cristianismo. Conviene tener clara esta importante diferencia. Para terminar, el documento echa por tierra “prácticas inadecuadas” marcadas por un subjetivismo arbitrario, de falsa credulidad, cercana a la magia o superstición, ya de combinación indebida entre Liturgia y expresiones de Piedad Popular. Conclusión: La Piedad Popular debe tener como punto de referencia a la Liturgia de la Iglesia y su objetivo ha de ser contribuir al culto de Dios y a la santificación humana mediante expresiones litúrgico-piadosas devocionales. Resumen por Ángel Hernández Torres
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