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La Nieve por Heliodoro Ordás Gómez Todos recordamos con ilusión y nostalgia, cuando después de levantarnos de la cama, nos hemos asomado por primera vez a la ventana, sorprendiéndonos una nevada que, silenciosamente mientras dormíamos, en la noche anterior, ha ido cubriendo de blanco tejados, patios, calles y árboles. Hemos corrido a dar la noticia del acontecimiento al resto de la familia y todos juntos hemos contemplado y disfrutado largo rato, a través de la ventana, de la vista que habitualmente vemos, pero cubierta de una capa de nieve de un color blanco inmaculado, que sería incapaz de hacer el mejor artista. |
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. Vista
parcial de Salamanca (España), cubierta de nieve, el día 6 de
diciembre de 1996. |
En
primer término vemos el Puente Romano, del siglo I de nuestra era,
sobre el Río Tormes. Al fondo casas típicas de esta zona salmantina, y
más allá las impresionantes fachada, cúpulas y torre de
de las Catedrales, destacando la Nueva terminada en el siglo
XVIII; la Vieja, situada, en la fotografía, delante de la anterior, es
de menor tamaño, del siglo XII. Mas a la izquierda, según se ve la
fotografía, está la espadaña, con sus campanas, de la célebre
Universidad de Salamanca. Más a la izquierda podemos observar el final
de las dos torres y cúpula de la iglesia del Real Colegio de la Compañía
de Jesús (Clerecía), que junto con la Universidad Pontificia de
Salamanca, forman el conjunto barroco más monumental de España. Este entrañable paisaje, que recorremos los salmantinos con frecuencia, cambia su fisonomía al cubrirlo ese bellísimo e inmaculado manto blanco de nieve |
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Entre
los fenómenos que nos ofrece la naturaleza, sin lugar a dudas, la nieve
es el más bello el mejor
recibido y del que menos veces podemos disfrutar, pues tenemos que
conformarnos con admirar el paisaje cubierto de nieve, sólo en algunos
inviernos, aunque sí es cierto, que la mayoría de las veces de esta época
del año, vemos algunos copos, que no llegan a cuajar. El día que nieva, aunque no cuaje, es fiesta en la ciudad, toda la gente lo comenta con alegría, las emisoras de radio dan pronto la noticia, se hacen más fotografías que nunca, por las calles se escucha el alegre bullicio. La nieve trae consigo la alegría y la ilusión de todos, especialmente de los niños, pues su mente es más clara y diáfana que la de los mayores y tienen una especial sensibilidad para apreciar y disfrutar lo bello. |
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Bella
panorámica, con el río Tormes, en el que se refleja Salamanca, como un
espejo. A través de esta fotografía, podemos presenciar el río Tormes, afluente del río Duero, que baña y se mira en él la ciudad de Salamanca. Lo primero que vemos es un merendero y, al fondo uno de los panoramas más bellos, que existe en España. Salamanca nevada, se convierte en una novia enamorada, bellísima e inmaculada.
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Una
Navidad sin nieve, no es del todo Navidad. La Navidad es la época más
alegre y entrañable del año, que junto con el paisaje nevado, forman
el complemento ideal de la fecha más bonita, aportando el ambiente gélido
y helado, propio de la estación invernal, que muy posiblemente en aquel
lejano primer día de Navidad de hace dos mil años, la nieve recibiera
al Niño Jesús en Belén, memorable escena que cada año nos esforzamos
en representar a través de los Nacimientos. Que la felicidad que nos une en estas fechas dure todo el año, aunque a veces tengamos que ser niños, ¡qué importa! |
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Panorámica de la vista parcial de Salamanca (España), desde el último piso del Parador de Turismo. En primer término, vemos el Arrabal del Puente, a continuación el Puente Romano, y al fondo un fragmento de la zona salmantina, donde se recortan en el horizonte algunos de sus monumentos. |
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SALAMANCA
NEVADA Salamanca,
siempre maravillosa y deslumbrante, cubierta de nieve se convierte en
una auténtica ciudad de ensueño, resplandece su perfil de torres y cúpulas
de algodón, elevándose sobre el horizonte puro y despejado, su color
dorado se convierte en un blanco inmaculado, que transmite con más
fuerza que nunca esa sensación de grandeza y eternidad imperecedera,
que sólo puede comunicar nuestra Salamanca eterna. |
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Torre de las Campanas, de las Catedrales salmantinas, decorada por el blanco meteoro En el momento de la fotografía, el día 5 de diciembre de 1996, está produciéndose la precipitación de nieve, debido a la exposición, es decir, el tiempo que estuvo el obturador de la cámara fotográfica abierto, un segundo, se puede apreciar perfectamente la caída de los copos, como una corriente de aire los mete hacía el tejado de la Universidad –situado a la derecha de la fotografía, según se mira,- y otra corriente lo saca, produciendo un llamativo efecto. Esta magnífica torre, se fue levantada sobre el fuste de la antigua Torre de las Campanas de la Catedral Vieja, con un nuevo cuerpo en 1705, obra de Pantaleón de Pontón Setién, cuyo patio de campanas es uno de los más grandes de España. Más arriba, se construyó un ochavo flanqueado por agujas y remontado por una cúpula con linterna, buscando un compromiso entre la silueta gótica y las formas barrocas.. Sería injusto no nombrar al francés, nacido en Marsella, Baltasar Dreveton, qué tras el terremoto de Lisboa, en 1755, fue el único que pudo salvarla, entro otros muchos arquitectos, de su desaparición, rodeándola con fuertes cadenas de hierro y forrándola con pesadas y resistentes piedras, que hoy cubren la totalidad de su cuerpo bajo. |
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Respecto a los toques de campanas, de las 15 que tiene la torre, aparte de otras situadas en ambos templos, los que nacimos al final de la década de 1958, todavía nos acordamos de aquellos toques preciosos, durante el día, marcando bellamente los diferentes actos litúrgicos –címbalo, plegaria, oración, alzar el Santísimo en la misa mayor, Misa del Gallo y un largo etcétera- que, por desgracia, hoy las actuales generaciones no los oyen, al haber desaparecido la figura del campanero y estar en notable abandono las campanas por parte del Cabildo Catedralicio, pues con los avances informáticos y técnicos actuales, se podrían reproducir los mismos toques sin la mano del campanero, volteando la mayoría de las campanas, pues para eso están construidas y diseñadas.
Portada del diario salmantino “El Fomento” de fecha viernes, día 25 de febrero de 1887, que recoge una publicación sobre la nieve. Algo muy diferente a los textos y artículos de la prensa actual, referidos al mismo tema, cargados de pesimismo. Fuente: Biblioteca General de la Universidad de Salamanca. España. |
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Situación de la ciudad de Salamanca en el Planeta: Latitud
Norte:
40 grados, 56 minutos. Longitud Oeste: 16 grados, 18 minutos. ATENCIÓN
Queda prohibido coger, por cualquier procedimiento, las fotografías del presente texto, reproducirlas, tratarlas o cualquier otra manipulación, sin permiso del autor. Correo electrónico del autor: hlog@hotmail.com |
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