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PROMOCIÓN DE LA SEMANA SANTA SALMANTINA De nuevo la polémica El
pasado viernes 23 de Julio, el diario local El Adelanto publicaba la
noticia que titulaba POLÉMICA
POR LA PROMOCIÓN DE LA SEMANA SANTA. – Los cofrades salmantinos
desconocen los planes
de la Junta – La relación entre hermandades y Administración no es
muy fluida. Por
hacer algo de historia para aquellos que no tuvieron la oportunidad de
leer la noticia, parece ser que la Junta
de Semana Santa se siente al margen de los planes de la Consejería de
Cultura y Turismo de la comunidad
a la hora de potenciar de forma conjunta la promoción de la Semana
Santa de Castilla y León. Sabedora
del atractivo que despierta la Semana Santa de la región, la guapa
consejera Silvia Clemente estaría
dispuesta a sacar adelante un plan promocional que convierta nuestras
celebraciones religiosas en la
marca de identidad de Castilla y León. Se daría fin a la competencia
entre provincias y se relanzaría la Semana
Santa como un bien conjunto, teniendo presente las peculiaridades de
cada zona. Para ello estaba dispuesta
a reunir a los representantes de cada Semana Santa, a fin de presentar
el plan. Bien,
pues esto es en resumen una buena parte de la noticia a la que he
hecho referencia. La segunda parte es
la que corresponde a las declaraciones efectuadas a El Adelanto por
parte de nuestro Presidente de la Semana
Santa, en las que afirma “nosotros no tenemos ni idea del asunto,
nadie nos ha comentado nada. Como
siempre nos tienen olvidados, a pesar de que gracias a nosotros se
mueve mucho dinero y mucha gente”.
En otra parte de la noticia asegura, y cito textualmente,
“que no ha habido intención de acercamiento
y que la Junta suele aprovecharse de la Semana Santa para fines turísticos
sin pedir opinión ni
ayuda a los verdaderos protagonistas”. Y añade que si la relación
con la Administración fuese más fluida,
todos saldrían ganando: “Nosotros sacamos la fe a las calles, si
viene la gente y les gusta, mejor. Al final
siempre ganan los que menos caso nos hacen”. Hasta aquí las
declaraciones de José Vaz, que repito pueden
consultarse en El Adelanto del día 23 de julio. Al
leer lo anterior, uno no puede por menos que quedarse perplejo. Pero
vayamos por partes. Sea bienvenido
fundamentalmente para la ciudad y región, todo tipo de apoyo e
iniciativas que se tomen
desde las instituciones para el fomento de la Semana Santa. Sin duda
contribuirá a generar riqueza
para la ciudad, se podrán crear puestos de trabajo, Salamanca y su
Semana Santa serán conocidas
fuera de nuestras fronteras, participaremos en eventos de promoción
turística, etc etc. Otra cosa es la repercusión
que pueda tener para la propia vida de las hermandades y cofradías,
que siendo excesivamente optimista, si llegan recursos a Salamanca
gracias a su Semana Santa, parte
de estos revertirán en las cofradías, bien vía subvenciones,
ayudas, colaboraciones o como lo queramos llamar. Por
lo tanto, saludemos con agrado la iniciativa, que en otras ocasiones
hemos demandado, y pongámonos
todos a una, pues como dice el Presidente de la Junta de Semana Santa,
la cuestión es que todos salgamos ganando. Ahora
bien, lo que no acabo de entender es por qué tiene que comenzar con
polémica una decisión que
se entiende va a beneficiar todas las partes. De un tiempo a esta
parte, me atrevería a afirmar que
desde que el Sr. Vaz Cohen está al frente de la Junta de Cofradías,
las relaciones con las Instituciones
que gobierna el P.P. están más que deterioradas, no digamos ya poco
fluidas. No sé si se
trata de talantes o de talentos, pero lo que está claro es que la
Semana Santa necesita de las Instituciones y éstas de
su Semana Santa. Partiendo
de la base de que unos (políticos) y otros (representantes de cofradías)
están al frente provisionalmente
de los órganos que dirigen, no acabo de entender que tipo de
intereses mueven a unos
y a otros para estar enfrascados permanentemente en situaciones como
la descrita. Se trataría por
tanto de que cada cual expusiera sus propuestas y de forma conjunta
presentar a la sociedad un
paquete de medidas que contribuyesen a potenciar y divulgar nuestra
Semana de Pasión. ¿Resulta
tan difícil la comunicación entre estamentos que tienen la obligación
de defender por igual un mismo objetivo? Todos
sabemos que los políticos van a lo suyo, pero que en determinadas
ocasiones, si se va con proyectos
sólidos y atractivos, es posible que se llegue a un entendimiento y
que los recursos para afrontarlos
salen de un sitio u otro. Y por parte de los que gobiernan las
hermandades, pues se supone
que son los verdaderos conocedores de las necesidades de la Semana
Santa de cada ámbito, con
lo cual, nadie mejor que ellos para plantear cuantas iniciativas sean
merecedoras de sacar adelante. Dicho
lo cual y sin intención de imponer mi magisterio a nadie, no acabo de
ver cual es el verdadero
problema que lleva a mantener esta situación. ¿Quizás existan
problemas personales entre
los que están al frente de ambas instituciones? ¿Es un problema de
capacidad de diálogo de unos
y de otros? ¿Realmente las instituciones pasan de nosotros tal y como
se afirma en determinados
círculos? ¿Preferimos jugar un papel victimista en vez de ser los
pioneros a la hora de
presentar proyectos e iniciativas? Son preguntas que me hago y que no
consigo obtener una respuesta razonable. Lo
único que saco en claro de todo esto es que los cofrades, los que
pagamos religiosamente nuestras
cuotas, los que acompañamos a nuestros Titulares cada Semana Santa,
no nos enteramos de
nada. Pues si no se cuenta con los representantes de las cofradías,
con nosotros se cuenta menos, es decir, nada de nada. Hay
ejemplos en nuestra ciudad de otras asociaciones que mueven en
conjunto a muchas menos personas,
cuyos fines pueden ser tan meritorios y dignos como los nuestros, que
son capaces de obtener
de las instituciones beneficios en su favor, y la Semana Santa
salmantina siempre se encuentra
a la cola del tren de las subvenciones; éstas llegan tarde, mal y
nunca, pues hay que negociarlas
y renegociarlas, se entregan cuando la Semana Santa ya ha concluido,
se nos ningunea en determinados foros, hay que
“acampar” a las puertas de los despachos para ser atendidos, etc. En
definitiva, creo que si nos ponemos a buscar culpables, seguro que los
encontraremos en los dos bandos.
Por tanto, exijamos a nuestros representantes en la Junta de Semana
Santa que se pongan las
pilas y cambien su actitud negativa, por una actitud emprendedora y
dialogante, capaz de obtener
mejores rentas para nuestros intereses. Y a los políticos, que
entiendan que su estancia en las
instituciones es provisional, que cada cuatro años hay que pasar por
las urnas y que los cofrades salmantinos también
votamos. Acabemos
por tanto con este tipo de polémicas que no nos llevan a ningún
sitio y pongámonos todos
a trabajar, Ayuntamiento, Diputación y Junta de Castilla y León por
un lado y Junta de Semana
Santa por otro. Dejen a un lado los protagonismos, que a todos nos
gustan mucho, y piensen
que están para
representarnos a muchos que les hemos elegido para que nuestra ciudad
y su Semana
Santa sean reconocidas por quienes tenemos el privilegio de vivir aquí
y por cuantos nos visitan
en esas fechas.
Ángel Hernández Torres------ Cofrade Semana Santa------ |
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