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Participación de los Cofrades Se acercan las fechas de Semana Santa y el que más o el que menos se pone el mono de trabajo para contribuir o colaborar en su Hermandad o Cofradía, pues parece que a todos nos entran las ansias de querer hacer algo, quizás porque nos remuerde la conciencia de no haber dado ni golpe en todo el año. Los más pesimistas dirán que siempre estamos igual, que solo nos acordamos de la cofradía cuando llega la Semana Santa y los más optimistas, pensarán que más vale tarde que nunca y que siempre se agradece echar una mano. Es tiempo de juntas generales, de cabildos, en definitiva de reuniones. Pero me pregunto para qué sirven muchas de estas rutinarias convocatorias, cuando lo que se presenta a los cofrades está todo atado y bien atado. Son otros los que ya han organizado los actos bien sean de contenido religioso o cultural, los que han decidido de dónde sale la procesión o que recorrido va a hacer, qué banda/s van a tocar con cada paso, etc. etc. Por eso no es de extrañar que cada vez sean menos los que participen en estas reuniones, pues su poder de participación se limita en exclusividad a escuchar, pues sus propuestas ya no van a ser incluídas. Otros han decidido por ellos. Luego vendrá la segunda parte, la participación en la procesión. No descubro nada si afirmo que cada vez son más los cofrades que el día que su hermandad sale a la calle se quedan en casa, nos marchamos fuera o prefieren ver el desfile como un ciudadano más. Y llevo varios años preguntándome a qué se debe este hecho.+ Supongo que muchos lo harán porque tienen ganas de ver un año a sus Imágenes "por fuera". Otros porque tienen obligaciones laborales que les impiden estar presentes. Pero también hay un numeroso grupo de cofrades que no procesionan por el hecho de estar en contra de lo establecido, de las personas que gobierna la hermandad, o situaciones por el estilo. Y me sigo preguntando qué hacen las hermandades y cofradías para evitar esto. Creo que de nada sirve lamentarse, sino que habrá que poner remedio y analizar en cada caso a qué se debe esa pérdida de ilusión - ¿falta de fe, quizás? -. ¿Que hace una hermandad cuando un hermano se da de baja?¿Se habla con él o ella para saber los motivos, se pasa olímpicamente o peor aún, nos alegramos porque ese hermano/a era un incordio para la cofradía y siempre estaba en contra de lo que se proponía? El caso, hermanos, es que algo hay que hacer. Por eso os invito, a cada uno desde vuestra hermandad, a promover un debate en profundidad, sosegado, sereno, de todas las hermandades y cofradías salmantinas. Sería un Encuentro de Hermandades de Penitencia, en el que se analizaría la salud de la Semana Santa salmantina: la participación de los cofrades, (formación, caridad, liturgia...), la gestión de las cofradías (mandatos, estatutos, etc), las bandas y su relación con las hermandades, las restauraciones... y muchos otros aspectos relacionados con la Semana Mayor y que están en boca de todos. Pienso que está haciendo falta que se pongan las cartas boca arriba, sin esconder nada ni a nadie. Concluyo. Mejor es ponerse una vez colorado que cien amarillo y mejor es también que, ahora que estamos a tiempo, pongamos remedio a muchas cosas que están ocurriendo en el seno de las cofradías. Ojalá no tengamos que arrepentirnos porque volvemos a situaciones precarias como las vividas en el pasado. Son opiniones, que se pueden compartir o no, pero desde luego, meter la cabeza bajo el ala y "tirar palante" como sea, no es la solución
Ángel Hernández Torres---- Macareno 40---- |
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