Marceliano Arranz será este año

el pregonero de la Semana Santa

(9 de Enero de 2004)   Rosa Domínguez

El Rector de la Universidad Pontificia está vinculado a Salamanca a través de su estrecha relación con el mundo universitario.

Marceliano Arranz, Rector de la Universidad Pontificia de Salamanca, será el pregonero de la Semana Santa salmantina de este año. La Junta de Cofradía y Hermandades de Salamanca comunicó esta designación a Arranz días antes de la pasadas fiestas de Navidad.

Marceliano Arranz es natural de la localidad burgalesa de Toa de Duero, cuenta con sesenta años, es presbítero y pertenece a la Orden de San Agustín. En abril de 2002 tomó posesión de su cargo como Rector de la Universidad Pontificia, institución a la que está vinculado desde l año 1974, siendo catedrático numerario de la Facultad de Ciencias Humanas de dicha Universidad desde 1986, por lo que mantiene una estrecha relación con la capital salmantina a través de la Pontificia.

© Óscar García

Si se cumplen las previsiones, Marceliano Arranz pronunciará el pregón de la Semana Santa de Salamanca probablemente a finales del mes de marzo, tan sólo unos diez días antes del Domingo de Ramos, que este año coincide con el día 4 del mes de abril. Por el momento se desconoce el lugar en el que se desarrollará el pregón, ya que aunque durante varios años ha tenido lugar en el Palacio de Figueroa, el pasado año fue en la iglesia del Carmen.

 

 Dos clérigos en dos años

El pasado año el encargado de pronunciar el pregón de la Semana Santa de Salamanca fue el popular párroco de Puente Ladrillo, Antonio Romo. De forma que, éste será el segundo año en el que un clérigo es pregonero de la Pasión salmantina. Sin embargo, en años anteriores los pregoneros no han sido religiosos. En el año 2002 el pregonero fue el abogado salmantino Alberto Estella, actual coordinador de los actos conmemorativos el 250 aniversario de la Plaza Mayor.

© Óscar García

 Por el momento , se desconoce el contenido del pregón de Marceliano Arranz. El pasado año, Antonio Romo centró su discurso en la Pasión de Jesús comparándola con la pasión de nuestros días. El resultado fue un pregón emotivo que arranco los aplausos del público.