Antonio Romo

Pregonero de la Semana Santa de Salamanca 2003

"En el pregón irá lo que me

ha ido brotando del corazón,

como siempre"

(7 de Abril de 2003) ----- Santiago Juanes

 

Sentado en la mesa camilla de

su despacho parroquial,

Antonio Romo ultima los

detalles del Pregón de Semana

Santa. A un lado, la radio; en el

otro, un paquete de tabaco con

anotaciones diversas hechas a

bolígrafo. Un rato antes de

sentarse estaba escuchando

cantar a un grupo de gitanos.

 

© Óscar García

o

¿Ha tenido tiempo para hacer el Pregón

de Semana Santa?

He ido sacando tiempo de las madrugadas, cuando terminaba

el trabajo y todo se quedaba tranquilo.

Entonces me ponía a escribir. Bueno,

antes pensaba un poco, rezaba... Me

gusta meditar sobre lo que voy a decir.

 

¿Cuáles van a ser las ideas centrales

del Pregón?

La Pasión de Jesús y su resurrección, y

la pasión y resurrección del hombre de

hoy. Porque creo que ambas van muy

unidas.

 

¿Ha influido la guerra de Irak en el

Pregón?

Hablando de pasión, claro que ha

influido. Esta guerra, como todas las

guerras, nos abre una herida que

siempre está ahí, verdad, y que se abre

cuando vemos las imágenes que nos

llegan. La guerra o cualquier acción

violenta.

o

¿Y el movimiento social contra ella?

Me ha sensibilizado mucho ese clamor

contra la guerra. Creo que es muy

importante, porque de la muerte de

inocentes está surgiendo una vida

nueva, aunque parezca una

contradicción. Es como la semilla de

trigo, que debe morir para que nazca

una nueva planta. Esa solidaridad, ese

clamor, es una forma que tiene Dios de

hablarnos. No creo que las cosas

pasen porque sí, siempre hay un

motivo.

 

¿Le agrada el escenario: la iglesia del

Carmen?

Me encanta porque me parece que voy

a estar como en casa cuando me suba

al altar.

 

¿Qué le gustaría que pasara después

el Pregón?

Que todos nos "convirtiéramos", en el

sentido evangélico, para ser mejores,

más fraternos, que nos anime a ayudar

a los demás.

 

¿Se ha visto en otra igual?

(Risas) Pues no, pero agradezco

mucho el ofrecimiento y me

entusiasma, pero me cuesta.